El bug de Facebook que fue descubierto hace unos días y que expuso los datos de seis millones de usuarios podri
a haber sido más grave de lo que reconoció la red social. Así lo afirman desde la firma de seguridad Packet Storm, argumentando además que en Facebook no contaron toda la verdad.
Según los expertos en seguridad, el problema está en que al notificar a los usuarios de Facebook afectados, no se les informó claramente de todos los datos que fueron realmente expuestos. En Packet Storm verificaron los datos entregados por Facebook contra las pruebas que ellos mismos hicieron al descubrir el error, y su conclusión es que algo no cuadra:
“Comparamos las notificaciones por correo de Facebook con nuestros datos de prueba. En un caso, Facebook dijo que se había revelado solo una dirección de correo adicional, aunque en realidad se revelaron cuatro. A otra persona se le informó de tres datos expuestos, cuando habían sido siete en total. Parece bastante claro que no enumeraron todos los datos para obtener un total más preciso de la información”.
Por otra parte, el problema también habría salpicado a personas que no tienen un perfil en Facebook, pero cuyos datos estaban en la libreta de direcciones de un usuario de la red social. Al parecer, cierta información quedó en la nebulosa porque desde la red social no podían confirmar que perteneciera a un usuario en particular, y si Facebook empezaba a contactar a todos aquellos que no fueran sus “clientes”, la real magnitud del problema pudo haber salido a la luz.
En ZDNet reportan haber contactado a la gente de Facebook respecto a las afirmaciones de Packet Storm, pero desde la compañía respondieron que no hay nada nuevo que agregar al respecto.
Un estudio sobre "la geografía de Twitter" realizado por científicos de
la Universidad de Illinois (EE UU) y dado a conocer en la revista
científica
First Monday revela que
la ciudad que más tuits genera del mundo es Jakarta (2,86%), en Indonesia, seguida de Nueva York (2,65),
São Paulo (2,62), Kuala Lumpur (2,10) y, en quinto puesto, París
(2,03). El resto del top ten lo ocupan Estambul (1,60), Londres (1,57),
Río de Janeiro (1,39), Chicago (1,28) y, en décima posición,
Madrid (1,17). El análisis se basa en
150.000 millones de mensajes georreferenciados
enviados a través de la plataforma de microblogging. En cuanto a la
ciudad cuyos mensajes son retuiteados en más ocasiones por los usuarios
de la plataforma de microblogging, los datos sitúan a Nueva York en
primera posición.
El estudio también revela que la mayoría de
los tuits analizados, concretamente un 41,57% de los georreferenciados,
estaban escritos en
inglés. El segundo puesto entre los idiomás más habituales fue para el
español, con un 11,16% de los tuits analizados, seguido del
portugués
(9,50%). En cuanto a los contenidos, la mitad de las noticias tuiteadas
por los usuarios hacían referencia a acontecimientos geograficamente
próximos a ellos, y la otra mitad a hechos ocurridos más lejos. Las
áreas de mayor crecimiento de Twitter en estos momentos se encuentran en
Europa del Este y Oriente Medio.
Los autores lamentan que solo
el 3% de los tuits incluye información sobre el lugar desde el que
fueron emitidos, lo que limita las posibilidades de análisis a partir. Y
piden que se estandarice el uso de algoritmos y otros sistemas que
permitan que en estudios sociológicos se puedan recabar datos sobre el
origen de los usuarios de Twitter, que es el "mayor laboratorio social
mundial" que existe.
Andrew
Camerony y sus colegas de la Universidad de Medicina Johns Hopkins (EE
UU) se preguntaron si redes sociales se podrían utilizar para llegar a
la gente y animarla a que se convirtiera en donante de órganos. PAra
resolver su duda, los investigadores llegaron a un acuerdo con Facebook
para que su plataforma Timeline pudiera ser alterada y permitiera a los
usuarios indicar en su perfil que eran donantes de órganos. Cuando lo
hicieron, se les dio un enlace para su registro oficial como donantes
estatales y se envió un mensaje a sus amigos para informarles de su
nuevo estado. Los amigos, a su vez, tuvieron la posibilidad de
modificar su propio estado y así el mensaje siguió circulando, según
informa la publicación estadounidense en un comunicado.
Una ve
que los investigadores analizaron la actividad de altas on line en los
registros estatales durante las semanas siguientes del inicio de la
campaña en Facebook, comprobaron que se había producido un gran aumento
en el registro de donantes en todos los Estados. Según los datos del
estudio,
el primer día de la iniciativa hubo 13.054 nuevos registros on line, 21,1 veces más que el promedio de referencia
de 616 registros. Este ‘efecto del primer día’ osciló de las 6,9 veces
en Michigan a 108,9 veces en Georgia. Las tasas de registro se
mantuvieron elevadas en los siguientes 12 días.
"Nuestra investigación tiene por objetivo la
búsqueda de nuevos instrumentos que ayuden a paliar la escasez de órganos para trasplante en Estados Unidos. También indica que las redes sociales pueden ser herramientas valiosas para afrontar
problemas de salud pública", ha señalado Cameron a American Journal of Transplantation.
Sin embargo, el investigador también indica que el gran crecimiento que
se vivió en los primeros días de la iniciativa disminuyó con el tiempo,
lo que implica que “se necesita más trabajo para mantener la viralidad”.